Estimados Michael Wright, Maris J. Ensing, Chris Weisberg y James Evans, ¡les saludo cordialmente!

¡En primer lugar, quisiera agradecerles a Uds. y, por supuesto, a Derek Price, por su trabajo excelente, útil y muy interesante! ¡Ustedes le regalaron al mundo, salvaron, estudiaron y restauraron el «Mecanismo de Anticitera», que es uno de los hallazgos más grandiosos! ¡Gracias a Ustedes, el genio del ser humano que vino a nosotros después de 2000 años, es inapreciable!

Yo, Alexander Kobtsev, un empresario de España, me enteré absolutamente por pura casualidad de su trabajo durante la cuarentena impuesta debido al virus COVID-19.

Habiendo estudiado en detalle los hechos disponibles para mí, quise mucho contribuir a la preservación y el estudio del «Mecanismo de Anticitera» y tratar de desarrollar algunos aspectos de su funcionamiento.

Quisiera exponer mi hipótesis sobre las partes extraviadas del mecanismo y los principios de su funcionamiento.

Ahora bien, ¡vayamos a empezar!

Desafortunadamente, los engranajes del mecanismo que reflejaban el movimiento de varios planetas del Sistema Solar, a saber, el de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, se extraviaron,

y únicamente de que disponemos es la relación y los principios del movimiento del Sol, la Tierra y la Luna, modelados por una combinación de engranajes con un cierto número de dientes (19, 38, 50, 64, 223). Usted considera que los engranajes que tienen 50 dientes, son auxiliares, y estoy de acuerdo con esto. Los engranajes con 64 y 223 dientes ponen de manifiesto los principios generales de la interacción. Lo que sugiero es considerar los engranajes con 19 y 38 dientes como los principales y usarlos en los parámetros que tienen que ver con la Tierra y la Luna.

En mi hipótesis, emprendí la intención de comparar el principio de Titius-Bode, el semidiametro de las órbitas de los planetas del Sistema Solar de Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, la longitud de las órbitas de dichos planetas y el número de dientes de los engranajes del «Mecanismo de Anticitera».

Con base en estos datos, voy a sugerir el número de los dientes que puedan tener los engranajes faltantes, el principio de su funcionamiento y una conclusión sobre los principios de su interacción.

Tomemos como base el semidiametro de las órbitas de todos los planetas del Sistema Solar en orden ascendente. Calculemos las longitudes de las órbitas de todos estos planetas a partir de la fórmula. Dispongámoslos en la tabla en orden ascendente (Tabla 1), comparémoslos con el número de los dientes de los engranajes que se habían conservado y con los datos de Titius-Bode, tomando como base los datos de la Tierra y la Luna.

 

Tabla 1.

PlanetaL de las órbitas de planetas, millones de kmSegún la regla de Titius-Bode Distancia efectiva
Mercurio3640.390.4
Venus6780.720.7
Tierra95511
Marte14311.521.6
Júpiter48855.25.2
Saturno89559.5410

 

En la regla de Titius-Bode, la Tierra se toma como «uno» (1), y procedamos a hacer exactamente lo mismo. Calculemos la relación entre la longitud de la órbita de la Tierra y el número de dientes de los engranajes del mecanismo que conocemos, obteniendo los valores por un diente: para un engranaje con 19 dientes = 50.26 millones de km y para un engranaje con 38 dientes = 25.13 millones de km, respectivamente. Ahora procedamos a recalcular la relación de las longitudes de las las órbitas de todos los planetas y los valores obtenidos.

Tomemos Mercurio como ejemplo:

364 millones de km / 50.26 millones de km = 7.24.

364 millones de km / 25.13 millones de km = 14.48.

Donde 7 o 14 es el número estimado de dientes del engranaje faltante correspondiente al planeta Mercurio. Agreguemos los valores obtenidos para todos los planetas en la tabla (Tabla 2).

Tabla 2.

PlanetaL de las órbitas de planetas, millones de kmSegún la regla de Titius-BodeDistancia efectivaEl número de dientes, donde

1 diente=

50.26 millones de km

 

 

El número

de dientes, donde

1 diente=

25.13 millones de km

Mercurio3640.390.47.2414.48
Venus6780.720.713.4826.96
Tierra955111938
Marte14311.521.628.4756.94
Júpiter48855.25.297.19194.38
Saturno89559.5410178.17356.34

 

Obtenemos dos opciones para los engranajes faltantes del mecanismo con el siguiente número de dientes:

Opción 1:   7, 13, 19, 28, 97, 178.

Opción 2:   14, 26, 38, 56, 194, 356.

Los resultados obtenidos presentemos en la nueva tabla (Tabla 3).

 

Tabla 3.

PlanetaL de las órbitas de planetas, millones de kmSegún la regla de Titius-Bode Distancia efectivaNuevos engranajesNuevos engranajes
Mercurio3640.390.4714
Venus6780.720.71326
Tierra955111938
Marte14311.521.62856
Júpiter48855.25.297194
Saturno89559.5410178356

 

Los engranajes con 19 y 38 dientes en el mecanismo directamente tienen que ver con la relación entre el movimiento de la Tierra y la Luna. Sugiero que se elija una de las dos opciones para completar los posibles engranajes, en función de la diferencia entre el «Perigeo» y el «Apogeo» de la órbita de la Luna, 367 mil km y 405 mil km respectivamente. La diferencia es igual a 38.

Por lo tanto, sugiero confeccionar los engranajes faltantes con el número de dientes 14, 26, 56, 194, 356, completando de esta forma los ya existentes con 19, 38, 50, 64, 223 dientes, ¡y una vez hecho esto, tratar de poner en marcha el mecanismo! ¡La interacción de estos conjuntos de engranajes organizar por medio del engranaje con 38 dientes!

Supongo que nos esperan dos opciones: el mecanismo funciona o no.

Si no, sugiero lo siguiente:

Añadir los siguientes valores a la tabla (Tabla 4):

– la longitud de la órbita de 186 millones de km

– el engranaje con el número de los dientes 7

– el semidiametro de la órbita de 29.64 millones de km

– el valor de Titius-Bode de 0.2

 

Tabla 4.

PlanetaL de las órbitas de planetas, millones de kmSemidiametro de las órbitas de planetas, millones de kmSegún la regla de Titius-Bode Distancia efectivaNuevos

engranajes

?????18629.640.20.27
Mercurio36457.80.390.414
Venus6781080.720.726
Tierra9551521138
Marte14312281.521.656
Júpiter48857785.25.2194
Saturno895514269.5410356

 

¡Después de lo cual, propongo que se vuelva a poner en marcha el mecanismo nuevamente!

Si obtenemos un sistema que funciona, con sujeción a todos los valores de acontecimientos anteriores (eclipses solares y lunares, etc.), reflejados por el Mecanismo de Anticitera, ¡podemos hablar sobre la precisión de los cálculos!

Por lo tanto, podemos obtener dos resultados eventuales:

  1. El Mecanismo de Anticitera con planetas conocidos completamente recuperado.
  2. Un mecanismo de más de 2000 años, que ha calculado un planeta nuevo o preexistente en el Sistema Solar.

 

Espero que mi hipótesis le resulte de interés, ¡y podremos verificarla!

 

Atentamente, Alexander Kobtsev

 

P.S. En caso de que podamos confirmar la existencia de un nuevo planeta en el Sistema Solar, ¡ruego llamarlo «FREE» (libre), de FREE ENERGY EVOLUTION!

 

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